Obras maestras del rock: 50 años

Agresivo y canalla. Contestatario y rebelde. Así ha sido el rock desde su origen.

Ningún otro estilo musical provocó nunca una sacudida de tal magnitud en los cimientos de la música como lo hizo la irrupción del Rock´n´Roll a mediados del siglo pasado.

Esa semilla que plantaron genios como Chuck Berry, Little Richard, Bo Diddley o Jerry Lee Lewis entre otros, arraigó en las conciencias de los jóvenes de la época (principalmente en EE.UU.,  desencantados y abrumados por el devenir de la Guerra de Korea (1950-1953)),  abocados muchos de ellos a una vida anodina en el campo o en la fábrica, que vislumbraron en esos nuevos ritmos frenéticos el mejor antidepresivo para evadirse del tedio de lo establecido.

Dicha semilla pronto se convirtió en un robusto tronco fortalecido por la aparición de grupos ingleses que consolidaron el estilo y que con celeridad asombrosa consiguieron fama mundial (los ejemplos típicos serían The Beatles y The Rolling Stones, que con el paso de los años son considerados  dos de los grupos más importantes de la historia de la música).

A lo largo de los años ´60, el R´n´R fue perdiendo su apellido “roll” a la vez que su raíz “rock”  iba incorporando adjetivos como “progresivo”, “glam”, o “hard”. Además otra gran rama de ese árbol surgía en 1970 con Black Sabbath: nacía el heavy y el doom metal. Y a la raíz “metal” también se le incorporarían con los años multitud de adjetivos como “power”, “death”, “black”, etc.

Así, el primigenio R´n´R de los ´50, a finales de los ´60, era un gigante imparable que se nutría de una ingente cantidad de bandas y solistas míticos y legendarios: las primeras formaciones de Deep Purple o de Pink Floyd, The Who, Jimie Hendrix, The Doors, Janis Joplin, etc, fueron los artífices de un salto cualitativo y cuantitativo de innovación y calidad sin parangón, situando al rock en una posición que sigue ocupando en la actualidad: el estilo de música más creativo, innovador y polifacético sobre la faz de la Tierra.

Varias obras maestras que contribuyeron decisivamente a hacer del rock algo inmortal cumplen ahora medio siglo. 50 años parecen muchos pero hay que recordar que estamos hablando de joyas musicales llamadas a ser eternas. Para estas obras de arte imperecedero medio siglo no es nada.

Analizaremos, desde la admiración y el cariño, algunos de estos discos editados en 1969.

LED ZEPPELIN  I     //     LED ZEPPELIN II

Cuando el reputado e influyente manager de la época Peter Grant conoce al desgarbado y talentoso guitarrista Jimmy Page inmediatamente sabe ver en él a un genio llamado a ser grande, muy grande: el joven Jimmy había entrado en los Yardbirds sustituyendo a Eric Clapton y, tras la salida de su líder, Jeff Beck, se echó la banda a las espaldas a pesar de ser el “nuevo” de la mítica formación británica.

Peter Grant y Jimmy Page convencen al cantante de los Hobsweedle (Robert Plant) para unirse a un nuevo proyecto en ciernes. Junto al multiinstrumentista y reputado músico de estudio John Paul Jones y ese metrónomo humano que era el batería de los Band of Joy, John Bonham, forman en septiembre de 1968 Led Zeppelin, saliendo a la luz su álbum debut en enero de 1969.

En este Led Zeppelin I  se puede apreciar una marcada transición desde el blues progresivo inglés de bandas como Yardbirds, Traffic o Cream hacia un nuevo matiz de rock más fuerte, denso y eléctrico; con el blues como base pero con una dureza y solidez instrumental no vista hasta entonces Acababa de nacer el hard rock.

En temas como “Babe I´m gonna leave you”, Dazed & Confused” o “Communication Breakdown” aflora la esencia y la originalidad que haría de Led Zeppelin una de las bandas de rock más grandes de la historia.

Led Zeppelin II (editado tan solo 9 meses después que su debut) corrobora y afianza lo anterior  y catapulta a los ingleses a unas cotas de éxito increíbles.

Aunque el disco en su totalidad es una obra maestra, cabría destacar como gemas inmortales contenidas en él la gran “Whole lotta love” y su mítico riff, “Heartbreaker”, “What is and what should never be” o la preciosa “Thank you”.

Con Led Zeppelin nacía el hard rock y estos sus dos primeros discos de 1969 son infaltables y completamente imprescindibles para cualquier fan del género que se precie.

CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL : “Bayou Country”    //     “Green River”

El embrión de CCR lo hallamos en The Blue Velvets y The Golliwogs, bandas californianas de mediados de los ´60 fundadas por el guitarrista, cantante y compositor John Fogerty con varios compañeros de Instituto como el batería Doug Clifford y el bajista Stu Cook. 

En 1968 adoptarían el nombre con el que serían mundialmente conocidos. Ese mismo año editan su homónimo debut discográfico, magnífico ejercicio de country rock y blues con esencia sureña.

Su segundo disco, “Bayou Country”, a pesar de su portada borrosa que podía confundir respecto a la música contenida en él, nada psicodélico escondía dentro.

Los surcos de este Lp nos regalan joyas puras y nada lisérgicas de excelente blues rock sureño como “Proud Mary”, su primer éxito mundial, que llegó a vender en su formato de single un millón de copias; la bluesy “Graveyard Train” o la inicial “Born on the Bayou” donde la prodigiosa voz de John Fogerty planea por encima de esa musicalidad sureña de cadencia casi pantanosa que te va poseyendo poco a poco.

Por su parte “Green River” (tercer disco de los californianos) define ya completamente la línea a seguir por la banda: tanto cuando rockean como cuando ensalzan con su música el country y el blues, nos regalan temas desnudos y directos, sin artificios; una música de una limpieza cristalina y contagiosas melodías vocales que hicieron de la Creedence una máquina de vender discos y facturar decenas de singles de éxito.

“Green River” es una obra maestra que contiene varias canciones llamadas a ser leyenda como “Bad moon rising”, “Lodi” o la propia “Green River”.

John Fogerty (guitarra y voz), Tom Fogerty (guitarra y hermano mayor de John), Stu Cook (bajo) y Doug Clifford (batería) alcanzarían a comienzos de los ´70 cotas aún más altas de popularidad con Lps  tan exitosos como “Cosmo´s Factory”, pero “Green River” fue su primera demostración de sonido propio, original y valiente.

JETHRO TULL : “Stand Up”

Tras “This was”, su ópera prima de 1968, la banda de Ian Anderson lima su sonido en este “Stand Up” del año siguiente, donde ya la flauta de su líder se nos muestra omnipresente y adquiere más sonoridad folk rock, gracias también a la entrada de Martin Barre a la guitarra. Como anécdota señalar que tras la abrupta salida de su guitarrista original Mick Abrahams, flirteó con la posibilidad de entrar en Jethro Tull un tal Tony Iommi, de la banda de Birmingham Earth, que a los pocos meses cambiaría su nombre por Black Sabbath . El que no funcionara el binomio Anderson / Iommi es algo de lo que siempre estaremos agradecidos los amantes de los sonidos más contundentes.

Temas a destacar de este magnífico álbum serían la inicial y muy rockera “A new day yerterday”, la preciosa instrumental “Boureé”, “Fat man” (uno de sus primeros éxitos) o “Nothing is easy” con ese duelo sublime entre la flauta de Mr. Anderson y la guitarra de Martin Barre.

Posteriormente endurecerían su sonido en discos como su emblemático “Aqualung” (1971), pero “Stand Up” contiene la esencia seminal de Jethro Tull y el ADN de su genuino folk rock progresivo.

THE WHO : “Tommy”

En 1969 The Who ya eran conocidos y famosos gracias a discos como “My Generation” (1965), “A quick one” (1966) y “Sell out” (1967); y Roger Daltrey (voz), Pete Townshend (guitarra), John Enwistle (bajo) y Keith Moon (batería) eran ya auténticas estrellas del rock.

¿Qué es lo que hace de “Tommy” un álbum especial?

Además de contener en sus surcos algunos de los temas más inspirados de la carrera de los ingleses como los míticos “Pinball Wizard” o “I´m free”, este Lp incorpora el concepto de “ópera rock” al estructurar los temas en pos de un objetivo final: contar al oyente una historia global que enlaza las canciones de principio a fin del disco; algo que hoy día vemos normal gracias a bandas como Avantasia pero que en su momento descolocó a más de un fan de los Who; así como a los críticos musicales que solo supieron apreciar lo extraño del formato… y del disco en general (todo sea dicho), ya que contiene pasajes muy “mod” y momentos que no son en absoluto imprescindibles, pero sí necesarios, que hacen de nexo para conseguir un todo épico sobre el que planea el majestuoso (a veces algo autocomplaciente) rock de los Who.

Original y atípico, este influyente disco fue inspiración para muchas grandes obras posteriores de rock progresivo como “The Wall” de Pink Floyd. Los propios The Who abrazaron de nuevo el concepto de “ópera rock” en su magnífico “Quadrophenia” de 1973.

KING CRIMSON : “In the court of the crimson King”

Hace 50 años nació en Londres una banda que revolucionó para siempre el mundo del rock progresivo más experimental. Su álbum debut, obra maestra del género, auna pasajes rockeros como la inicial “21st century schizoid man”; eminentemente progresivos, casi jazzísticos como se puede apreciar en la épica y larga (12 minutos) “Moonchild”,  o ese cierre con el tema que daba título a tan magno Lp que flirtea con los ritmos arábigos y flautas muy barrocas, consiguiendo una atmósfera casi medieval y juglaresca.

King Crimson siempre ha visto lastrada su trayectoria por una inestabilidad constante en su formación, la cual siempre giró en torno al excelso guitarrista zurdo Robert Fripp y un incesante flujo de grandes músicos que entran y salen del combo como Tony Levin (el más longevo de todos tras Fripp), Ian McDonald, Bill Bruford, Greg Lake o John Wetton entre muchos otros.

A pesar de dicha inestabilidad, King Crimson ha llegado hasta nuestros días como un respetadísimo grupo (bandas como Tool o The Mars Volta los nombran con pleitesía como una de sus influencias) que actualmente está inmerso en una gran gira que conmemora el 50 aniversario de esta obra maestra del rock progresivo.

OTROS DISCOS IMPRESCINDIBLES EDITADOS EN 1969 (sólo una pequeña muestra del prolífico total)

-THE BEATLES: “Abbey Road”

THE ROLLING STONES: “Let it bleed”

-THE VELVET UNDERGROUND: “Idem”

-MC5: “Kick out the jams”

-THE STOOGES: “Idem”

-THE KINKS: “Arthur or the decline and fall of the British Empire”

-CROSBY, STILLS & NASH: “Idem”

-NEIL YOUNG WITH CRAZY HORSE: “Everybody knows this is nowhere”

-THE GRATEFUL DEAD: “Live / Dead”

-FRANK ZAPPA: “Hot Rats”

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