Durante los últimos meses hemos visto cómo las visitas a Windmill Rock Magazine han ido creciendo de forma constante. Quizá no sean cifras espectaculares para quienes miden todo en miles de seguidores, pero para nosotros tienen muchísimo valor. Detrás de cada visita hay una persona que ha entrado a leer una noticia, consultar unos horarios, descubrir un festival, buscar información sobre una banda o volver a ver una crónica y unas fotografías publicadas hace años. Por eso queríamos detenernos un momento para daros las gracias.
Las redes sociales siguen siendo una herramienta útil para compartir nuestro trabajo y mantener el contacto con quienes nos siguen, pero cada vez resultan menos fiables como único canal de comunicación. Las publicaciones aparecen o desaparecen dependiendo de algoritmos que cambian continuamente. Muchas veces apenas se muestran a una parte de los seguidores y una cifra elevada en un perfil no garantiza que exista una interacción real.
Tener muchos seguidores no siempre equivale a tener muchos lectores, eso lo sabemos de sobra. El problema es que todavía hay muchísima gente que esto no lo entiende (o no lo quiere entender más bien…)
Notamos ahora algo que parecía muy improbable con todo este consumo rápido, la gente vuelve a entrar en las webs, lo sabemos porque nos está pasando en Windmill. ¿Será una moda? Pues no lo podemos saber, pero sí tenemos claro que parece que hay un renovado interés por las páginas propias, donde puedes consultar las cosas con tranquilidad.
Durante años se dio por hecho que las redes sociales terminarían sustituyendo a las webs. Ahora está demostrado que cumplen funciones muy diferentes. Las redes sirven para descubrir, compartir o llamar la atención durante unos segundos, la web permite profundizar.
Para nosotros siempre ha sido importante contar con este espacio, que no depende al 100% de los cambios de formato o de un algoritmo que decide qué se muestra y qué no. No es que las webs hayan vuelto, es que se están empezando a valorar de nuevo. Las redes pueden ayudar a la difusión, pero este es nuestro espacio.
Aquí las publicaciones no quedan enterradas a las pocas horas ni dependen de que una plataforma decida mostrarlas dependiendo de lo que se lleve en ese momento. Permanecen accesibles, pueden encontrarse mediante una búsqueda y forman un archivo de todo el trabajo que hemos ido realizando.
Comenzamos en el 2016. A partir de ese año estuvimos presentes y acreditados en salas como Sala Nana de Ciudad Real o Krater Rock City de Puertollano.
Nos fuimos a Tilburg, en los Países Bajos a cubrir el Ayreon Universe de Arjen Lucassen.

Dos ediciones madrileñas del Garage Sound Festival, diez ediciones del Leyendas del Rock, tres del Lion Rock Fest, dos del Galia Metal Fest.
Sin olvidarnos de los festivales de nuestra provincia como el Choorock, Paella Rock, Muxismo, Estayike, o PacoRock.
A lo largo de estos años hemos publicado noticias, información práctica, entrevistas, crónicas y fotografías de muchos de esos encuentros. De esta forma hemos construido poco a poco un archivo que nos permite mirar atrás y recordar todo lo vivido. Una parte importante de la historia de Windmill Rock Magazine está guardada aquí, en entradas que siguen disponibles mucho después de que hayan terminado los conciertos y festivales.
Desde hace tiempo tomamos también una decisión muy clara: centrarnos mayoritariamente en los conciertos y festivales a los que vamos a asistir. No queremos publicar por publicar ni llenar la web con cientos de noticias que apenas podamos desarrollar.
Preferimos dedicar tiempo a conocer los carteles, preparar la información previa, seguir las novedades importantes y completar después la cobertura con nuestras propias crónicas y fotografías. Hablar de menos cosas nos permite prestarles mucha más atención y dar continuidad a todo lo que publicamos antes, durante y después de cada evento.
No pretendemos competir por ser quienes más noticias publican ni quienes más seguidores acumulan. Nuestro objetivo es continuar haciendo una revista reconocible, cercana y basada en nuestra propia experiencia. Una web en la que la información previa tenga continuidad cuando llega el festival y donde lo publicado no desaparezca en cuanto termina el día.
Por eso esta subida de visitas nos hace especial ilusión. Significa que, aunque las redes cambien, el trabajo que se hace con tiempo sigue encontrando lectores. Significa que hay personas que no se quedan únicamente con una fotografía o un titular, sino que entran, leen y consultan el contenido completo. Y, sobre todo, que la web continúa teniendo sentido.
Gracias a quienes llegáis desde Google, desde las redes sociales, desde otras páginas o directamente porque ya conocéis Windmill Rock Magazine. Gracias a quienes compartís nuestras publicaciones, consultáis nuestras crónicas, buscáis nuestras fotografías o volvéis cada año para preparar un festival.
Seguiremos utilizando las redes, por supuesto, pero sin olvidar nunca que nuestra casa está aquí. Y que cada una de vuestras visitas ayuda a que siga creciendo.




















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